domingo, 10 de junio de 2012

Planeando sobre BUE / Junio

Dejo el link del Planeando sobre BUE de junio. Mi recomendación del mes: una muestra de fotos de Tina Modotti. Está en la página 4. Todo lo demás ya lo saben.
¡Hasta la próxima!

domingo, 13 de mayo de 2012

Planeando sobre BUE / Mayo


Nuevas colaboraciones en Planeando sobre BUE. En el número de mayo me diversifiqué. Recomiendo una obra de teatro (Rain Man), una muestra de fotos (Malvinas. Retratos y paisajes de guerra) y un bar-restaurante (Almacén La Siesta). Los encontrarán en las páginas 7, 14 y 22.
Ya saben, en la página 24 tienen los puntos de distribución gratuita para llevarse el BUE en papel. Por lo pronto, acá va el link donde pueden leer todo. Si van o ven, comenten. ¡Saludos!


martes, 17 de abril de 2012

Planeando sobre BUE / Triplete

Volví a colaborar en Planeando sobre BUE. En este número, el de abril, escribí tres recomendaciones: Latidos, Agustín Viñas y Bien de familia. Respectivamente, en las páginas 15, 16 y 17. Más abajo pego el link de la publicación, me parece más lindo que lean las notas en su hábitat natural.

Y para los entusiastas (o para quienes prefieren pasar hojas tangibles), quedan ejemplares disponibles en los puntos de distribución gratuita listados en la página 24. El BUE recomienda actividades para todo el mes, tienen tiempo de sacarle provecho. Sólo pido que si lo hacen, me cuenten cómo les fue.



martes, 6 de marzo de 2012

Planeando sobre BUE / En la cama

Planeando sobre BUE es una publicación mensual que recomienda espectáculos y actividades culturales. Tiene el tamaño y el aspecto de un diario, y se distribuye de forma gratuita en distintos puntos de la ciudad. Escribí una pequeña nota para el número de marzo. Dejo el link para quien quiera darle una mirada a toda la revista (en la última página, la número 24, hay un aparatado con la lista de lugares donde se consigue en papel). Más abajo, pego la nota hecha y derecha. Ojalá les guste; vale comentar. Y si alguien hace caso a la recomendación, cuente cómo le fue. ¡Saludos!



Fotografía / En la Cama
por Cecilia Navesnik

Esta muestra colectiva, resultado de un taller anual de fotografía documental, parte de una propuesta divertida: todas las imágenes retratan gente en sus camas, dentro de las situaciones y los entornos más diversos. Vislumbré un mosaico variado y atractivo. Vale la pena que lo vean.

¿Estaría dispuesta a ser retratada en la intimidad de mi cama? La pregunta surgió inmediatamente cuando me topé con la frase inicial que presenta la muestra: “Nuestra cama habla por nosotros”. Lisa y llanamente entré en pánico, pero al mismo tiempo me invadió la intriga. Si existe un ensayo documental que parte de esta idea, tengo que verlo.
Por suerte hubo suficiente gente dispuesta a que sus camas hablaran por ellos. Enredos, ausencias, ternura, humor, revelaciones. Éstas son sólo algunas de las cosas que aparecen al recorrer las imágenes que adelantan la exhibición, que se inaugura el 1° de marzo en el Centro Cultural Borges.
Con calidad técnica y evidente compromiso a la hora de encarar el proyecto, diez artistas dan cierre a un año de trabajo en FotoDoc, el taller coordinado por Daniel Merle y Victoria Quintiero que ofrece al público sus muestras desde el año 2003.
En la cama prueba una verdad chiquita pero contundente: con un puntapié simple e ingenioso se puede producir una obra colectiva que mantiene cohesión temática y coherencia estética, al tiempo que deja espacio a las poéticas individuales.
Hay planos generales que permiten entrever las habitaciones y también detalles de recortes mínimos. Hay diferentes puntos de vista y grados variables de improvisación y puesta en escena. Hay cuidadas asimetrías, sugerencias de contraluz e intencionados juegos de foco. Pero todo, siempre, responde a la consigna inicial y se gana su lugar en el conjunto.
Las imágenes nos invitan a entrar en estos universos privados con total naturalidad. Nada es forzado, nada excesivo, nada incomoda. Simplemente nos ubican para mirar desde el mejor rincón.
Cada casa es un mundo, cada familia es un mundo, cada pareja es un mundo. Acá, cada foto es un mundo, cada foto es una historia (o varias historias). Los protagonistas son los retratados y la mirada de quien los fotografía. La cama, un soporte eficaz y una excelente excusa.

Del 1° al 18 de marzo en el Centro Cultural Borges (Viamonte esquina San Martín). Lunes a sábado de 10 a 21hs. Domingos de 12 a 21hs. Adultos: $15. Jubilados y estudiantes: $10. Menores de 12 años: sin cargo. www.ccborges.org.ar

martes, 7 de febrero de 2012

La Ciudad Captada

Eternautas organizó una convocatoria para recolectar fotos de la ciudad de Buenos Aires. Después esas fotos serían enviadas de manera azarosa a un grupo de escritores, quienes dedicarían un texto a la imagen que les tocara. La iniciativa fue creciendo y todo terminó en un blog.
Yo también participé en el proyecto, acá va el link por si quieren darse una vuelta. El texto aparece con mi nombre y se llama Norteamérica. Va dedicado a mis abuelas y a mis alumnos del Rojas, que no escatimaron a la hora de darme mucho cariño y mucho (mucho) material.
Ojalá les guste.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Llerena

miércoles 27 de julio de 2011 / anochecer

Hoy caminé por mi calle más allá de lo que suelo ir. 
Descubrí que no tengo sólo un chino enfrente (con dos chinos jóvenes hermanos que saludan con un “holasss”, y algunos chinos más, cuyo vínculo con el resto no llegamos a dilucidar; con otro chino jovencito que repone productos en las góndolas mientras canta a viva voz canciones chinas de moda; con un verdulero infalible y latinoamericano, con sonrisa a lo Chayanne, que a mí me dice “señora” y a M, “amigo”).
No tengo sólo el subte a tres cuadras, unos fanáticos del “Fitito” a la vuelta (que se juntan en una casa que parece un taller mecánico), un edificio misterioso en la esquina (y una chica que barre la vereda, con la puerta suficientemente cerrada como para que uno no pueda ver adentro y siga pensando que se trata de una empresa o laboratorio, pero siempre sin saber de qué), un colectivo muy necesario y muy forro (el 133), y otros dos útiles y más gauchos (el 113 y el 111), una casa musical al otro lado de la manzana (donde en ciertas noches, siempre impredecibles y discontinuas, se ve un altillo iluminado y suenan tambores y aplausos), una pareja de vecinos jóvenes (que cuelgan ropa en su terraza semi-hippie, en un ténder tipo abuela en forma de estrella, y la ropa es siempre rayada, floreada, escocesa o estampada; una vez a él lo vi cosiendo muñequitos de tela, otra vez creí cruzármelo en la verdulería de Chayanne), una terraza donde un grupo de motoqueros que gustan del rock dejan las botellas de cerveza vacías que toman en cada reunión (la terraza es prolija y de piso verde, con parrilla; a lo largo de los días y las lluvias vi cómo se borraban, blanco sobre marón, las etiquetas de las botellas que siempre seguían ahí; ya había visto a algunos de ellos, recostados y panzones, tomando cerveza y sol).
No hay sólo una hora de los perros en la que todos ladran juntos (creo que era cerca de las seis o siete de la tarde; al principio la distinguía, ahora ya no la escucho), ni sólo un ascensor que hace un pitido en cada piso, y cuyo recorrido puedo seguir de principio a fin (deduciendo siempre quién llegó o quién se fue).
No tengo sólo un Claudio-constructor-administrador, con una mujer extra coqueta y extra amable. Una mujer que me habló de Violetas de los Alpes y que festejó que yo llegara con la llave un día en que tenía que abrir la puerta de entrada con sus uñas recién pintadas. (De ellos pensamos que son evangelistas y pastores.)
No tengo sólo una vecina grande y soltera, con un gato del que siempre me habla y al que yo nunca vi. Está preocupada por lo ruidoso que pueda ser; una vez desapareció por algunos días y vino a tocarme el timbre para ver si me lo había cruzado en algún pasillo. Con esta vecina me encuentro mucho en el chino, y alguna vez me preguntó por un pinito que compramos para Navidad y que se murió en el balcón antes de fin de año. (Esta vecina nos mira.)
No tengo sólo un antro mezcla de pool y tugurio llamado “Edén”, sino también una pseudo parrilla con rocola y olor a grasa, donde una vez vi, muy temprano a la mañana, a un hombre entrado en años desayunando cerveza y leyendo el diario. En la misma cuadra hay una kiosquera rubia y gorda con una hija hecha a imagen y semejanza, las dos antipáticas, las dos careras. Tengo también una panadería grossa, poco cálida y siempre llena, y otra de calidad dudosa, con vendedoras gastadas, siempre abierta. Un vivero que huele a comida de perro, donde compré algunas plantas por pura intuición porque nunca me atendieron con demasiada pericia. Tengo la inmobiliaria en cuestión camino al subte, siempre triste, beige e incomprensible.
Tengo una terraza convocante a la que fui menos de lo que debería, y un balcón con algunas plantas que triunfaron por más fuertes, y que ahora florecen y florecen, aún en pleno invierno.
Ah…y tengo una vecina loca, con lavadero y lavarropas. Tiene una hijita más bien silenciosa y una madre a la que culpa, siempre (siempre) a los gritos, por toda (toda) su vida.
Tengo un armario que fue un infierno mudar y armar, pero en el que metemos todo.
Tengo muchos frasquitos de especias, y tengo cada vez más.
Tengo una mesa tipo chapadmalense y otra que fue mexicana, una silla por mesa de luz, un reloj junto a la puerta, un felpudo para lluvia y espejos horizontales, para poder vernos de a dos.
Hoy caminé por mi calle más allá de lo que suelo ir y vi que tengo más: tengo vecinos que deambulan al anochecer, muchas casas muy lindas, una carnicería con poster de Papá Noel, algunos almacenes ocultos, varias ventanas tapiadas, algunos edificios muy nuevos, muchos carteles de venta, un club social de “baby-fútbol” y un perro, enorme y clarito, que se asoma a la calle entre cortinas rosadas.
Todo eso y mucho más, todo en Llerena.

Adjetivo

feliz

1. adj. Que disfruta de felicidad o la ocasiona:

Hoy es un día feliz.

2. Oportuno, acertado:

Tuvo la feliz idea de llamar antes de salir.

3. Que sucede sin contratiempos:

Que tengas un feliz viaje.


Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe